martes, abril 22, 2008

La verdad es que...

Confieso que soy muy mala para leer el diario. Me da lata. Soy de las personas que se alimenta de la noticia/chisme callejero, de las portadas exhibidas en los quioscos y del concho de noticias que alcanzo a ver entre la teleserie y el inevitable cambio a mi serie gringa favorita. Pero caí en la oferta del Mercurio para estudiantes y me puse a leerlo.

Interesante, la verdad. Descubrí que el diario puede ser hasta entretenido.

Pero de lo que quiero hablar hoy en realidad es de un tema muy cliché; tanto, que hablar de ello como el tema en sí, son enfermos de clichés: la mentira en la sociedad.

Obviamente, mi estilo, al menos por ahora, no son los ensayos ultra densos e informados, porque yo no soy ni tan densa ni tan informada. Sólo me voy a basar en lo que he leído los últimos días.

Pastilla del día después

No voy a entrar en detalles de si la pastilla es abortiva o no, ni del derecho a la vida contra el derecho al propio cuerpo, ni del pensamiento de la Iglesia, ni voy a entonar un diálogo de un feto con su mamá rogándole con voz chillona que no lo aborte (¿Alguien ha escuchado ese aviso en la radio?). Solo enunciaré las mentiras.

El gobierno dice que es una cuestión de justicia social. Que no es posible que sólo las mujeres con recursos económicos tengan acceso a la pastilla, que es entregarle a la gente lo que en su justo derecho pide, que las mujeres tienen el derecho a elegir, y un montón de patrañas por el estilo.

Ahora la verdad. La pastilla del día después es sólo una versión refinada de "Bolivia quiere mar". Bolivia tiene salida al mar -aunque no soberana- por un puerto peruano, que no pescan ni en bajada (esto me lo dijo un boliviano). Pero todo el mundo sabe -menos una gran parte de los bolivianos- que una salida al mar no arregla ninguno de los problemas bolivianos, y que se aprovecha una situación quizás legítima como voladero de luces (como dice mi papá), para que todos miren hacia Chile y lo culpen de todas sus desgracias.

Nuestra pastilla del día después es nuestra solicitud de salida al mar. El Postinor no va a bajar las tasas de embarazos no deseados.

A propósito, tengo una duda... Si la pastilla sólo la dan con receta médica, hay que ir al ginecólogo dentro de las 48 horas siguientes a la relación sexual. Sin mencionar que entonces acostarse un viernes en la noche podría ser muy complicado, ¿cómo pretenden que eso ocurra si se demoran con suerte un mes en el consultorio para dar una hora de consulta médica? Porque obviamente, si alguien no tiene las lucas para pagar por su PDD, menos para ir a un médico particular...

Bueno, volviendo al tema. La mentira se desarrolla para cubrir otra verdad: el gobierno no se ha hecho cargo en serio de los motivos por los que tanto defienden su Postinor. Desde casos trágicos (de esos por los cuales la gente dice "Y estos huevones rechazan la PDD...") como el hacinamiento de grupos de personas, que provoca violaciones constantes y recurrentes entre miembros de una misma familia y que lleva a las mezclas más aberrantes de parentezco (abuelo/padre; sobrino/hijo; hijo/hermano, etc.); hasta los "ups, me lo metieron" de la gran mayoría de las futuras usuarias de la pastilla.

Respecto a los casos de violación e incesto, tenemos a un gobierno más preocupado de las elecciones primarias y de la Yasna que de la justicia familiar o la superación de la pobreza, que hace de la situación antes descrita, algo que se repetirá generación tras generación.

Por otro lado, existe un bombardeo de erotismo y sexualidad en todas partes, y un estado laico y libertino que cree que impartir educación sexual ética sería introducir ideologías en la política, o sea, un gobierno cobarde que sólo se atreve a decir "use condón" o "pokemones, por favor retirarse de los parques".

Así no funciona la cosa.

Grupos sociales no gubernamentales, que hoy recorren la ciudad con pancartas del estilo "La mujer tiene el derecho a elegir" o que cantan por Paseo Ahumada "Nosotras parimos, nosotras elegimos", la Katherine Salozny en la portada de LUN con cara de "soy rica e inteligente" afirmando que está por la PDD y bueno, todos los miembros no estatales ni políticos cuya bandera de lucha es el supuesto derecho a elegir, mienten. No es el derecho a elegir, porque si la píldora es abortiva, no puedo elegir entre "mi vida" (que en realidad es "mi plata", "mi comodidad", "mi juventud") y la vida (esa sí) del ser humano que va a nacer. Es simplemente un qué importa. Un "ojos que no ven, corazón que no siente"¿Para qué "cagarse la vida" por un pirigüín todo enclenque que ni en la ecografía sale? Lo que Katherine y su pandilla pretenden, no es defender el derecho de la mujer, sino promocionar un "hágalo fácil". No se complique tanto señora, si se mandó un domingo siete, tómese las dos pildoritas, que nadie lo va a saber.

Pero no crean que soy fundamentalista con el tema. Todavía tengo millones de dudas. Lamento decirlo, pero hasta la Iglesia miente. Hoy, Monseñor Goic, ante las amenazas de los alcaldes de la Concertación de repartir la pastilla amparados por no sé qué ley, dijo que si el fallo del Tribunal Constitucional hubiera sido contrario, jamás (por eso mi profesor de castellano decía "nunca digas nunca, nunca digas siempre, nunca digas todo y nunca digas nada") llamarían a los católicos a no repartirla... ¡Por favor! ¡Cuando la pastilla se empezó a vender, fue lo primero que hicieron! Recuerden todo el problema de los dueños de farmacias católicos, que no vendían por objeción de conciencia, el gobierno amenazando con obligarlos a venderla, etc. Obvio que llamarían a los católicos a no repartirla, y si no lo hiciera, qué desilusión...

Lo de la pastilla, así como todos los temas contingentes que van transitando como diapositivas por los diarios, no terminan por acuerdos, sino por el siguiente tema que se roba la portada del Mercurio y los otros medios. Lógico: es un diálogo, no de sordos, sino que de mentirosos. Es un diálogo de conjeturas y especulaciones, de contradicciones, de falsedades y de pajas en el ojo ajeno versus troncos en el propio. Es un diálogo entre lo que se cree, lo que se dice y lo que se cree que el otro está diciendo por un lado; y lo se que dice, pero no se cree y lo que se dice y lo que se cree que le están diciendo por otro. Un gasto de energía y un enredo innecesario.

Por mientras, cada 10 minutos alguien tiene un hijo no planeado y cada 5 alguien está teniendo sexo con otro. Eso es lo único cierto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Primero: Tu selección de fotos es coolísima, y los temas me parecen bien interesantes, además bien escritos ("le sale linda la escritura a ella...", ja)

Segundo: Te encuentro toda la razón en muchas partes, sino en todas... la PDD ha sido transformada, como muchas noticias en chile, como una pantalla de humo. Que pasa con Pascua Lama? Las represas de la Patagonia? Quién se acuerda de otra weá que el Transantiago, la Yasna y el PDD? (cuando Facebook informa más que los diarios... estamos mal...)

Tercero: Entrando en materia...
Me encantó el párrafo de la PDD es un "hágalo fácil", y la claridad de argumento de la elección real que se toma, cuando se toma.

Cuarto:Creo que es un error lo que dijo el M. Goic (aunque no lo he leído), creo que independiente de lo que uno crea, uno espera que la Iglesia esté ahí, firme, diciendo lo que verdaderamente creen y no estando de acuerdo con el gobierno de turno. Pero de todas maneras no creo que sea como para generar dudas...

Quinto: Con respecto a los consultorios, los defenderé por estar trabajando en uno. Hay horas de urgencia o no fijadas todos los días para pctes que lo necesiten. Se trabajan los sábados, pero no los domingos.

Sexto: y aquí paro. Claramente el gobierno no se hace cargo del tema central. Violaciones, incesto, como lo dices tú, los vemos todos los días en las noticias, y no parece estar parando precisamente...
Pero algo de lo que nadie habla... el embarazo adolescente... qué pasa cuando te das una vuelta por cualquier servicio de gine, tienes 25 años, y eres más viejo que todas las pacientes, por al menos 6-7 años? Niñas de 15, o de 18 años, pero ya con 2 "broca cochi"s a cuestas? (y de distintos padres, por supuesto)...la verdad? esos embarazos adolescentes mantienen la tasa de reproducción del país donde está... sino fuera por ellos (más bien, ellas) estaríamos acabándonos de a poco... pero eso es una razón para no hacer nada? qué pasa con esas vidas? las posibilidades de estudio y etcs? Quién dice que ésas madres adolescentes no tendrían más hijos si tuvieran una educación como la gente? y educaran a sus hijos como corresponde?

Ya, me fuí en la densa.
Saludos!

Anónimo dijo...

Jesús:
Me sentí tan poco identificada, y tan humillada como mujer por tu postura respecto de la “PDD”, y en verdad, por tu visión de mundo. Esto, claramente no tiene que ver con aspectos de índole política, sino es un tema de valores, y veo que tus valores son absolutamente conservadores. Y sin caer en un relativismo a ultranza que no lleva ha ni una parte, expresión de una tautología de la posmodernidad, entiendo que esa es la forma en que piensas, y que así te han enseñado a pensar.

Primero que nada, también he conversado con muchos bolivianos/as y ninguno cree que la “solución” a su “problema social” sea la salida al mar. Dado que como dices y cito, “soy de las personas [que ven…] del concho de noticias que alcanzo a ver entre la teleserie y el inevitable cambio a mi serie gringa favorita”, me queda claro que no viste una entrevista en TVN hecha hace un par de años a uno de los presidentes de Bolivia (creo se llamaba Carlos Meza) donde recalcó que los “problemas de Bolivia” no se solucionaban así. La salida al mar de Bolivia se relaciona con un proyecto mucho más AMPLIO de integración latinoamericana, para hacer frente a la potencia estadounidense y a la Unión Europea.

Segundo: al parecer no conoces gente que ha tomado la famosa pastilla. Resulta que una amiga mía se le rompió el condón con su novio (cosa que para que sepas, realmente pasa, y no se relaciona con ser una “solución fácil”), y ya que él vivía en Providencia fueron a hospital Salvador, donde la matrona luego de mirarla feo, decirle algunos comentarios prejuiciosos, le entregó la pastilla. Todo esto pasó hace 3 o 4 años atrás. Así que como ves, no tuvo que pedir una hora en el consultorio. Por cierto que pueden existir otras experiencias –como que efectivamente hayan tenido que esperar 1 mes, cosa ridícula tal como lo expresas.

Tercero: creo que es bastante irresponsable hablar de “hacinamiento” y allegados sin siquiera tener una noción de la configuración urbana de Santiago. Para que sepas Jesús, la política de vivienda de los gobiernos de Chile ha ido variando desde 1906 (con la primera ley de habitaciones obreras, una verdadera “burla” a las políticas de vivienda) hasta la actualidad; entre medio han habido conventillos, cités, “callampas” y campamentos –que todavía existen claro está-, y una gran cantidad de soluciones habitacionales institucionales, de las cuales la más nefasta fue la Política de Vivienda para la Marginalidad Habitacional (1979) en conjunto con la Política de Desarrollo Urbano. Como verás la época no es casual; responde a un modelo neoliberal implantado por la dictadura que pretendió maximizar la plusvalía de los terrenos urbanos erradicando campamentos hacia la periferia, especio donde se construyó extensiva e intensivamente vivienda social. Por cierto que los gobiernos de la Concerta no ha podido revertir estas situaciones (aunque te recomiendo veas el programa llamado “Quiero mi barrio” que es una extensión de otros programas de vivienda en democracia, que implica la participación ciudadana y otros asuntos, puedes verlo en el MINVU incluso ir a su biblioteca). También te recomiendo que antes de hablar sin saber, leas a Armando de Ramón (Historia de Santiago de Chile 1541-1990) o a Rodrigo Hidalgo (es de la PUC). Pero bueno, si no te interesa leer lo que pasa contingentemente en nuestro país, creo que menos tendrás en cuenta lo que HISTÓRICAMENTE ha ido constituyendo a Santiago y su sociedad urbana.

Cuarto: La sociedad Occidental Moderna se construye desde el consumo y la idea del “corto plazo” (de ahí que se diga que los metarelatos han caído); y el sexo por lo mismo se vende así. Yo no veo sexualidad y erotismo, yo veo prostitución en la televisión, veo mujeres (y hombres) que creen que son las acciones notoriamente sexualizadas, las que les traerán fama y riquezas. Y el Estado laico (y claramente NO libertino – y ojo que Estado y Gobierno no son lo mismo) probablemente no han podido instaurar programas de educación sexual, porque existen colegio –como La Girouette-, que son PRIVADOS, y otros que son totalmente conservadores, y que no permiten educación sexual. En este sentido, ni siquiera defines qué entiendes tú por “ética” (en la educación sexual), ni cómo debería aplicarse. Es muy fácil criticar/deconstruir, pero muy difícil construir.

Por lo mismo, yo creo en el derecho a elegir si tengo o no un hijo, y no soy mentirosa. A parte de la PDD, creo en el aborto legal y gratuito, pero claro, no llegar a un consultorio, abrir las piernas y que me entreguen mi cigoto en formalina. No, es un proceso –o sea, implica tiempo- que debe de estar acompañado de psicólogos, de asistentes sociales, médicos que te expliquen las consecuencias, de tu familia, etc. Así es en Holanda p.ej., y las tasas de aborto son bajísimas. El problema entonces, es un problema de INFORMACIÓN, de acceso a ella u a otros elementos de esta sociedad, y por sobre todo, a que no enseñen pensamiento crítico en los colegios ni las universidades.

Tomarse una pastilla o hacerse un aborto, no es una solución fácil, para nada. Lo que se discute es un tema más de fondo; de la equivalencia (falsa y hegemonizada por las distintas Iglesias) entre mujer y madre. Te aconsejo leas las discusiones feministas al respecto (y de la pastilla/aborto) para que tengas una visión más amplia. Por que este tema de la PDD no es un tema de sexualidad, es un tema de GÉNERO.

Yo no soy mentirosa Jesús; creo que al contrario tú sí lo eres. Que detrás de tu postura “tampoco le creo a la Iglesia”, se esconde un pensamiento conservador y en cierta medida (o quizás en toda) retrógrada. Una incapacidad de entender que los universalismos no existen, que este mundo se construye desde la diferencia. Que a lo mejor tú no quieres hacerte un aborto o tomarte una pastilla (que en definitiva, es lo mismo), pero hay otras personas que sí. Y vuelvo a repetir, no se trata de caer en subjetivismos que no llevan a ningún lado, sino a darse cuenta que el mundo es más amplio que el colegio o la universidad (o lo que sea). Que tú distintiva incertidumbre (todos son mentirosos –excepto tú, claro está- y lo único cierto es la frase final de tu “ensayo”), es un diagnóstico de esta época y sociedad.
Yo sé que tu intención no es convencer a nadie y sólo estás dando tu opinión, y es exactamente lo que hago yo. Pero te digo, que mientras sigan existiendo personas que piensen como tú, seguirán existiendo personas como yo (y muchas otras mujeres) que estaremos dispuestas a gastar muchas horas de nuestras vidas para luchar, sembrar y cosechar pensamiento crítico, deshegemonizado y libertario.
Saludos,
Pancha Dávalos

pd: perdón por el tratado tan largo jaja, saludos cordiales.